jueves, 3 de noviembre de 2016

Venezuela, ¿Un país al revés?

Nada es más urgente que entendernos. Lograr descifrar el caos que hemos arrastrado durante estos últimos 17 años es una tarea complicada pero no imposible de superar. Las dificultades que se han presentado, son entonces un  estímulo poderoso para vencer y por ende la única oportunidad de sentirnos fuertes llega justo cuando  existe un ideal por qué luchar. 

El absurdo e irracional sentido que fue tomando poco a poco la vida pública venezolana, no ha hecho más que someter a la sociedad a escenarios insoportables y por qué no, interminables, tornándose en días llenos de oscuridad y nostalgia, siendo esta última la encargada de encerrarnos en un círculo lleno de zozobra y desasosiego.

La demagogia, el populismo, el autoritarismo y la irresponsabilidad de un grupo que dividió a Venezuela, ha conducido a sus habitantes a un abismo creado por un régimen que, a través de mentiras, llamado por el  historiador venezolano Pérez Oramas en su libro "La República Baldía " como una ´falacia revolucionaria´, logró su auto-consumo, agotando así todos los recursos de su propia legitimidad. 

Todo esto llevó a la Presidencia a un señor que la gran mayoría de los venezolanos cataloga como el "ilegítimo", quien se paga y se da el vuelto sin por lo menos pensar en las consecuencias que esto trae consigo, sumergiéndonos en una gigantesca crisis económica, política y social, sin importar el sentimiento ajeno. 

Pero resulta que los males de una nación no son sólo responsabilidad de quien gobierna, sino que además esta responsabilidad recae en sus ciudadanos. 

Decía Nerio Valerino Plaza (joven venezolano de la generación del 28), " Equivocados estábamos los jóvenes que creíamos que el mal o los males de un gobierno radican en su jefe y esto es lo que, con sinceridad, deben entender las juventudes presentes y futuras, para que, si desean una patria mejor, no enfoquen su lucha contra un hombre, sino que examinen la situación a la luz de los problemas históricos, sociológicos y económicos, para hallar las raíces del mal y así poderlas eliminar". 

Y de eso se trata, de entender y analizar las situaciones que nos llevaron hasta donde nos encontramos.

Hoy más que nunca tenemos que permanecer unidos y evitar caer en el juego de quien nos quiere y pretende ver confrontados, porque su estrategia siempre será "Dividir y vencer", encarcelando a quien piense distinto. Sí, a quien piense distinto, pues, un preso político es todo aquel que permanece bajo arresto porque sus ideas suponen un desafío o una amenaza para el sistema político establecido, sea de la naturaleza que sea. 

Por esto es preciso recordar que la tortura de ayer es tan despreciable como la de hoy y no por ello no sumergiremos en la anarquía, en la violencia.

Hoy nos toca ser los héroes de la patria, los encargados de batallar pacífica y democráticamente hasta llegar a la Venezuela que tanto soñamos.

Henry Javier Vivas Ariza
Universidad Santa Maria
Facultad Derecho

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1 comentario:

  1. Excelente análisis Henry. En un dos por tres nos has hecho un recorrido histórico, con causas y efectos!
    No nos cansamos de repetir los mismos errores.
    Congratulo tu visión!

    Flavia Martineau
    Diputada Clemb

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